ACERCA DE LA CONVENCION RAMSAR

La Convención sobre los Humedales (Ramsar, Irán, 1971) -- llamada la "Convención de Ramsar" -- es un tratado intergubernamental en el que se consagran los compromisos contraídos por sus países miembros para mantener las características ecológicas de sus Humedales de Importancia Internacional y planificar el "uso racional", o uso sostenible, de todos los humedales situados en sus territorios. A diferencia de las demás convenciones mundiales sobre el medio ambiente, Ramsar no está afiliada al sistema de acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente (AMMA) de las Naciones Unidas, pero colabora muy estrechamente con los demás AMMA y es un asociado de pleno derecho entre los tratados y acuerdos del "grupo relacionado con la biodiversidad".

Aprenda más acerca de la Convención de Ramsar sobre los Humedales – qué es en la actualidad; dónde se originó, y por qué; cómo funciona; cuáles son sus países miembros, y por qué se adhirieron esos países.

sábado, 29 de octubre de 2011

EDITORIAL DE HOY DEL PERIODICO LEVANTE-EMV

Un electoralismo muy salado

Mientras el PP modera su discurso hidrológico en pos de un nuevo consenso que evite más tensión entre comunidades autónomas, especialmente ahora que controla nuevos gobiernos regionales como el de Aragón, cuya presidenta, Luisa Fernanda Rudí, se niega tajantemente a ceder ni una gota de agua a los valencianos, no estaría de más que el Consell levantara el bloqueo que mantiene desde 2009 sobre las obras complementarias que se requieren para poner en funcionamiento la desalinizadora de Torrevieja. Esta infraestructura, en la que el Ministerio de Medio Ambiente ha invertido 219 millones, está completamente terminada a falta de que se instale un pequeño tramo de las tuberías de toma y vertido de agua que, al atravesar el puerto torrevejense, necesita un permiso y una concesión de dominio público portuario que la Generalitat tiene paralizados desde junio de 2009. El PP, que capitalizó por motivos electorales la reivindicación del trasvase del Ebro, templa ahora su criterio con idéntica finalidad para no avivar los conflictos internos cuando Mariano Rajoy está a un paso de acceder a la Moncloa. Aunque resulte chocante que el programa electoral renuncie esta vez al trasvase y pese a que chirríe la conversión de Esteban González Pons, quien con desparpajo llegó a tildar las desalinizadoras de «nucleares del mar», bienvenido sea este giro copernicano si permite estabilizar la política hídrica y, de paso, abre la llave para aprovechar la desalinizadora de Torrevieja. Los ochenta hectómetros cúbicos anuales que producirá son necesarios.
 
SALUDOS..........GIL